viernes, 9 de abril de 2010

A PROPOSITO DEL 19 DE MARZO Y EL CUMPLEAÑOS DE PUEBLO LLANO

Saludos amigos!!!

A propósito del 19 de marzo y la conmemoración del aniversario de Pueblo Llano, quiero dejarles a continuación el discurso de orden pronunciado por el cronista oficial del municipio, licdo. Rafael Ramón Santiago, durante el acto protocolar del 447 aniversario para el año 2006, espero les sea de mucha utilidad para seguir profundizando en el amor por esta noble tierra de hombres y mujeres luchadores.



DISCURSO DE ORDEN CON MOTIVO DE CELEBRARSE LOS 447 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE LA TRIBU DE LOS INDIOS CHINOES Y EL BAUTIZO DE ÉSTA CON EL NOMBRE DE PUEBLO LLANO. PUEBLO LLANO 19 DE MARZO DE 2006.Ciudadano Ing. Antonio Santiago, Alcalde del Municipio Pueblo Llano; ciudadano Dr. Edgar Villamizar, Presidente del Concejo Municipal; Ciudadanos Concejales; Ciudadana Síndico del Municipio, ciudadana secretaria del Concejo municipal; Ciudadano Fray Alexander Párroco de la Iglesia. … señoras y señores.
Quiero comenzar agradeciendo a los concejales de nuestro Municipio la oportunidad y responsabilidad que han colocado sobre mi persona para dirigir estas palabras en un día tan importante para Pueblo Llano.
Desde 1984, es decir, desde hace 22 años, asistimos a esta cita cada 19 de marzo para hacer un alto en nuestras actividades diarias y reunirnos a reflexionar sobre nuestros orígenes, sobre lo que hemos venido siendo, sobre nuestros primeros pasos como pueblo, como comunidad; reflexionar sobre nuestros aciertos y desaciertos en el devenir del tiempo. Pero, ¿Qué importancia puede tener para una comunidad hacer estas reflexiones anuales?. ¿Qué importancia tiene para los niños, niñas, jóvenes; para las autoridades municipales y para las demás personas, un acto como el que estamos celebrando en este momento?. Sin Lugar a duda que la importancia es capital; la historia nos dice que aquellos pueblos que se han preocupado por conocer su pasado y conservar su legado cultural han permanecen en el tiempo y después de miles de años los descendientes de esas grandes civilizaciones avanzan bajo los preceptos marcados por sus antecesores. Tenemos el caso de la gran civilización egipcia que hoy en día sigue mostrando sus majestuosas pirámides construidas hace miles de años y constituyen el principal atractivo para los turistas que visitan aquel país. Otro ejemplo lo podemos tomar del pueblo hebreo que a pesar de haber estado errantes por centurias mantienen intacta su historia, su religión y sus costumbres; esto solo para citar dos ejemplos que nos permiten contestar las preguntas antes formuladas.
Ahora bien, ¿Qué hechos importantes recordamos hoy?. En primer lugar el pueblo que fuimos durante cientos de años, la comunidad indígena de Los Chinoes, quienes al primer contacto con los europeos mostraron una actividad agrícola avanzada como el cultivo de la papa y el maíz, una religión o creencias practicadas para calmar sus miedos, curar su cuerpo y su espíritu; unas relaciones sociales basadas en la solidaridad y la ayuda mutua; una lengua, que a pesar de las vicisitudes del tiempo y los intentos por eliminarla, hoy nosotros tenemos la suerte de pronunciar algunas de sus palabras como Chinó, Mutús, Mupate, Cuique, Chuán, Miyoy, choy, chaos, chaguar, guiche, jiguá, chondonga, Matutorote, churí, macasay, jícara, siniguis, entre muchas otras. Esa comunidad indígena estaba allí desde hacía muchos años. Le corresponderá a los arqueólogos en el futuro darnos una información más detallada sobre este aspecto. Con ésta reflexión queremos decir, entonces, que ese pueblo del que descendemos y de cuyos habitantes todavía corre y seguirá corriendo sangre por nuestras venas, estaba en aquel lugar desde hacía muchos años. Pero, ¿Qué cosas cambiaron con la llegada de Juan Maldonado y su gente aquel mes de marzo de 1559? La respuesta es ¡muchas!, muchas cosas cambiaron. Este encuentro traumático trastocó la vida de aquellos, nuestros antepasados, quienes pasaron de una vida llena de libertad y tranquilidad a un estado prácticamente de esclavitud bajo la figura de la encomienda. Desde antes de 1564, es decir, menos de cinco años después de haber llagado Maldonado a estas tierras, ya los indígenas estaban encomendados al capitán español Antonio de Reinoso, luego la encomienda pasó a sus hijos, nietos, yernos, por casi 160 años hasta que legalmente fue abolido el régimen de encomienda pero que en la práctica continuó existiendo en Pueblo Llano, pues a finales del siglo XVIII encontramos partidas de bautismos de indígenas que hacen referencia de su pertenencia a la encomienda de Rondón. Posiblemente se referían al apellido de los descendientes de uno de sus encomenderos de apellido Rendón Sarmiento.

El Siglo XVII nos habla del intento de los españoles en consolidar un solo pueblo con los habitantes de las cuatro encomiendas que había en la zona para 1619, ellas eran la encomienda de los indígenas de Aracay, la de Santo Domingo, la de Las Piedras y la de Pueblo Llano. En el lugar de El Estafiche se fundó un pueblo con todo el ritual que exigía las costumbres españolas para estos casos; sin embargo, como ya hemos dicho en otras oportunidades, este pueblo no pudo consolidarse por varias razones, entre ellas por la resistencia de los indígenas a salir de sus lugares de origen, la enemistad que había entre los indígenas de Pueblo Llano y Santo Domingo y el poco interés de los encomenderos para que el proyecto se cristalizara. Quizás, una de las experiencias más traumáticas que sufrieron los indígenas de Pueblo Llano en este siglo XVII fue la división de su comunidad, la separación de las familias en dos encomiendas por intereses personales de los encomenderos, pues al perder la razón Antonio de Reinoso, hijo del primer encomendero con el mismo nombre, sus descendientes se repartieron la encomienda sin tomar en cuenta los afectos y las relaciones familiares establecidas entre los naturales.

El segundo hecho importante que estamos celebrando hoy es la conmemoración del primer patrón que tuvo la iglesia de Pueblo Llano como lo fue San José. Recordemos que en la visita realizada en 1619 por Vásquez de Cisneros nos dice que la iglesia de Pueblo Llano tenía como advocación a San José, la de Aracay a San Juan Bautista y la de Santo Domingo a San Jerónimo. Las Piedras no tenía iglesia en aquel año. En vista de que Maldonado visitó estas tierras en marzo de 1559, sin haberse precisado un día exacto, consideramos que el día más indicado era el 19 por las razones antes señaladas, las investigaciones posteriores nos darán más luces sobre este asunto. A finales del siglo XVII fue sustituido el patrón San José, por la Santísima Trinidad de Pueblo Llano.

Para entender la prosperidad del Pueblo Llano de Hoy debemos conocer, como lo estamos haciendo en este día, las penurias del pasado, las luchas de sus moradores por el progreso y la sobrevivencia, acciones que han moldeado el pueblo que somos hoy. Volvamos entonces, ahora al siglo XVIII, a finales de este siglo, cuando los indígenas de Pueblo Llano tuvieron que luchar a brazo partido para defender sus tierras de las continuas invasiones y daños a sus cementeras que ocasionaban los vecinos blancos de Las Piedras, hechos que ocasionaron enemistades, peleas y odios por largos años. Entre muchas de las medidas que tomaron parta defenderse fue la gran hazaña que protagonizaron algunos indígenas al trasladarse hasta Caracas para plantearle las quejas directamente a las autoridades reales; fue una verdadera hazaña porque por aquella época el viaje duraba meses por caminos llenos de peligros y enfermedades.. Las tensiones se mantuvieron durante años, pero finalmente la presión ejercida por los habitantes de Las Piedras fue mayor y comenzaron a adquirir tierras y construir viviendas en los alrededores del resguardo, primero se asentaron en El Carrizal, Aracay, luego Chinó, establecieron una comunidad denominada Agujas – Culata que la utilizaban como potreros para que pastaran sus mulas y el ganado que era transportado desde Barinas hasta Mérida, un negocio que fue muy próspero en aquella época. Luego vemos Santiago, González, Valero, Paredes, Jerez y otros apellidos en La Culata, La Capellanía e incluso antes de 1887 cuando se hace el reparto de los resguardos indígenas ya teníamos a los vecinos blancos de Las Piedras mezclados con nuestros indígenas. Para comienzos del siglo XIX, los vecinos pedían ser aceptados como sufragáneos de la Parroquia Santísima Trinidad de Pueblo Llano. El mestizaje comenzó, aunque tardío en nuestro municipio; ahora por nuestras venas corre la sangre de los solidarios, aguerridos y maltratados indígenas y los ambiciosos, persistentes y aventureros españoles, este cruce de genes y culturas hoy conforman nuestra fisonomía, personalidad, carácter, nuestras virtudes y defectos.
En el siglo XX en el cual vivimos gran parte de él, observamos los inicios de un pueblo consolidado, donde se construyeron las primeras casas de tejas, calles; pero, con una agricultura insipiente, escasas vías de penetración, un alto índice de analfabetismo, escasos servicios médicos, en fin, con grandes carencias que llevaron a grandes hombres como Balbino Paredes a que alzaran la voz ante tanto atraso y de una manera decidida apoyada en su liderazgo natural consiguieron grandes cosas, como el caso de una planta eléctrica que trasladaron a hombros desde Timotes para brindar energía eléctrica a las poblaciones de Pueblo Llano y Las Piedras.

Pero, el verdadero progreso lo experimentó Pueblo Llano durante la segunda parte del mencionado siglo XX, la carretera llegó al pueblo para conectarnos con el resto del país, se comenzó a utilizar semillas certificadas de papa, zanahoria, repollo y otras hortalizas; el sistema de riego por aspersión, el abono químico y los insecticidas, se fundó la cooperativa agrícola La Trinidad y en 1987 se logró, la autonomía municipal que contribuyó sobremanera a darle un empuje definitivo al progreso de nuestro municipio. Hoy, a comienzos del siglo XXI podemos dar gracias a Dios al tener un municipio próspero desde el punto de vista económico, la asistencia crediticia a los agricultores ha mejorado, una gran cantidad de vías agrícolas han sido encementadas y el deporte, la vivienda y la educación han tenido una inversión muy importante por parte de las autoridades municipales y nacionales; es propicia la ocasión para agradecer toda la preocupación que han tenido nuestras autoridades regionales para que este progreso se haga evidente.

Pero, también los retos son muchos, hoy más que nunca nos debe seguir preocupando el problema de la escasez de agua producto de la deforestación, el uso indiscriminado y descontrolado de insecticidas, la proliferación de moscas, la falta de una organización para la comercialización de nuestros productos, la conservación del patrimonio cultural del municipio y muchos otros problemas de menor o mayor envergadura. Hagamos cada uno de nosotros la tarea que nos corresponde de la mejor manera posible, continuemos reflexionando, evaluando y planificando nuestro futuro, para que las generaciones que nos precedan puedan sentirse orgullosas de nuestras actuaciones y de nuestro legado, muchas gracias.


Licdo. Rafael Ramón Santiago
C.I. 3.994.385

2 comentarios:

  1. imbestiguen todo sobre la culata por favor toda su reseña historica siiiiiiiiiiiii por faaaaaaaa

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  2. Buenos Días.-

    Quisiera saber si por casualidad uds tienen algun registro fotografico de aquel puentesito de guerra, (Puente Bailey), q estaba instalado en la entrada hacia Pueblo Llano, es decir, el q venia de Santo Domingo hacia Pueblo Llano. Claro hoy día ese puente ya no esta alli, recuerdo que lo desmontamos en el año 1997 y fue instalados en los pueblos del sur del Edo Merida. El motivo de la solicitud es para traer al presente aquellos recuerdos y vivencias q comparti con algunos compañeros en el desmontaje de dicho puento

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